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Mujer y Hip Hop Cuestiones de Género.
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Mujer y Hip Hop Cuestiones de Género.

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Es de buena educación iniciar los procesos presentándose. Por ello me tomaré unas pocas líneas para contarle a nuestros lectores y a nuestras lectoras algo de quien les escribe. Soy rapero, llevo inmerso en el movimiento diez años y creo haberme formado una opinión crítica frente a lo que es el Hip Hop y a cómo se vive en nuestro país en el contexto del conflicto armado. Mi nombre es Camilo Cely, pertenezco al grupo de rap Ghetto Souls y estaré acompañándolos cada domingo con un artículo sobre Hip Hop y sociedad.

Mujer y Hip Hop
Cuestiones de Género.

El problema fundamental que me lleva a escribir este artículo radica en las reacciones de los raperos frente al trato que recibe la mujer desde un género muy criticado por muchos de nosotros: el reggaetón.
Para muchos de nosotros el rap representa una forma única y maravillosa de expresarnos, todos lo decimos, sacamos pecho diciendo que somos raperos o raperas y en general, con contadas excepciones, cuando nos nombran el reggaetón todos sentimos al menos una sensación de rechazo. Dicen los que saben que del amor al odio solo hay un paso y creo que es lo que le pasó a los raperos. El reggaetón como manifestación de los raperos puertorriqueños fue bien recibida pero hubo un momento de quiebre en el que el rap y el reggaetón se pelearon irreconciliablemente en nuestro país. Se llegó incluso a sacar a Lito & Polaco lanzándoles botellas en Hip Hop al parque, tal fue la intolerancia que llegamos a desarrollar contra el género puertorriqueño.
Quiero hacer una salvedad importante aquí: no todo es negro o es blanco. En el camino del reggaetón, antes de profundizar en mis críticas, existe no sólo la tendencia machista y misógina. Podemos encontrar canciones valiosas en cuanto a su contenido que son censuradas a priori por su ritmo, sin embargo algunas como “Censurarme por ser rapero” (Eddie Dee) o “Loiza” (Tego Calderón) dan un mensaje político y racial importante y canciones como “5 de Septiembre” de Vico C también dan una perspectiva diferente sobre la relación hombre-mujer y permiten reflexionar sobre la mujer en condiciones distintas a las sexuales. Tampoco se puede obviar la importancia e influencia del rap boricua en la constitución de una forma de hacer y de pensar el Hip Hop en español. Habiendo hecho este pequeño paréntesis continúo.
las respuestas de los raperos al preguntarles el por qué de su rechazo hacia el reggaetón todos dan serias muestras de indignación por el hecho de que los reggaetoneros, según ellos, traicionaron el rap de Puerto Rico y ahora sus letras son vacías. También afirman que no están de acuerdo con la manera en que son tratadas las mujeres, pues aseguran que sus letras, parte importante por no decir fundamental para los raperos, las convierten en “objetos sexuales”. Estamos de acuerdo, la mujer en las letras de reggaetón parece ser funcional sólo para el sexo, en sus videos nos muestran las curvas de todas estas modelos bailando, sudando, sandungueando sin parar, y al parecer a todos los raperos y raperas nos indigna. Para no profundizar más allá del tema que nos compete diré que a mí me molesta la hipocresía de los que antes eran raperos y ahora dicen que ellos no hacen rap ni reggaetón, ellos hacen “género urbano”.
Ya lo dijo Tes: “Parcero, nosotros somos el hijo de puta género urbano, qué más urbano que la música que nace en la calle, en los barrios, en las vivencias de la gente”
Les diré, volviendo al tema, que los raperos somos doble moral. Sí, como lo leen, establecemos unos juicios para señalar errores de otros y burlarnos cínicamente de ellos, pero cuando se trata de la autocrítica esos mismos valores no los aplicamos y más bien miramos hacia otro lado haciéndonos los de la vista gorda y fingiendo que la cosa no es con nosotros. El reggaetón no resultó ser machista y misógino en sus letras (1) por generación espontánea sino porque viene del rap puertorriqueño, del boom mediático del rap de finales de los 90’s e inicios de los 2000’s. No olvidemos que Puerto Rico es una colonia gringa, un “estado asociado”, y que por lo tanto el mercado y la influencia del rap gringo son directos. De allí que en el rap de la Isla duraran años “tirándose”, que estuviera fuertemente cargado con violencia explícita y simbólica y que de esa combinación naciera un género machista y misógino.
No es un secreto que allí las mujeres y, a veces, los hombres son objetualizados sexualmente. Sin embargo a lo que los raperos le volteamos la cara y nos hacemos los que “no es con nosotros” es al hecho de que el reggaetón es un hijo deforme del rap boricua. Es decir, la violencia y el machismo venían ya en el rap gringo que ellos consumían y en sus videos. No sé por qué a los raperos se les retuercen las tripas cuando ven videos en los que los reggaetoneros salen bailando pegados con las modelos y no se les da nada cuando ven a Dr. Dre y Snoop Dogg en el Smoke Tour proyectando un video en el que sacan un tira interminable de condones porque se acostarán con un número indeterminado de prostitutas. Ahí vamos viendo de a poquitos la doble moral.
El reggaetón nació abiertamente para instalarse en la industria musical como un género rumbero, machista y perpetuador de la violencia simbólica hacia la mujer. El rap nació de otra forma: como una música de resistencia que buscaba dar voz a las expresiones juveniles de los barrios marginados habitados fundamentalmente por negros y latinos pobres. Cuando el rap, tras unos años, entra en la industria cultural gringa debe empezar a incluir en sus letras algo de fiesta por allí, algo de fiesta por allá, y videos con mujeres voluptuosas (las “feas” y las “gordas” sólo aparecen para burlarse de ellas) moviendo la cadera de un lado al otro al ritmo del “boom clap”. El rap inició también su propio viaje hacia la industria y debía abrirse camino, y lo hizo, llamando “bitches” a las mujeres. Con razón, algunas protestaban y aunque la explicación, fuera del escenario, que daba Tupac resultaba convincente las letras seguían el camino hacia la misoginia.
Ahí nadie reacciona, todos los raperos volteamos la cara cuando 50 Cent sale chorreando chocolate sobre una mujer o presumiendo de su virilidad sabor a caramelo. Nadie. Ningún rapero o rapera que yo haya visto se ha quejado porque Snoop y Fifty salieran con mujeres con los senos al aire. Al contrario esos videos se volvían casi de colección y ni qué decir del video porno lésbico de “How do you want it” (Tupac). Nadie dice nada, ni hombres ni mujeres. Para no ir tan lejos en la historia nadie dice nada con los video de Rihanna o de Beyoncé aparte de que están “buenas”, además de esa expresión “buenas”, eso es lo que ha configurado la publicidad y la religión sobre las mujeres en nuestro chip: que están buenas o no lo están y ya.
Pero tranquilos queridos raperos y raperas lectores. La culpa no es el rap. La culpa no es del reggaetón, no es culpa de la lambada, la salsa, el tango, la carranga ni de la música clásica. No. La culpa de que tengamos instalado en el chip que la mujer sirve para acostarse con ella, para ser mamá, para estar en casa y ser “buena, bonita y obediente” no es de ningún género musical, ni ningún género literario, ni ningún género cinematográfico. La violencia machista y misógina de occidente hacia la mujer tiene varios culpables pero para no extenderme demasiado nombraré dos fundamentales: la religión y el sistema económico.
La religión (para nuestro país católico apostólico y romano), por un lado, nos enseña que la mujer sólo se puede reducir a dos formas: la virgen María o Eva, según la religión es una santa o es una pecadora. Elimina todos los matices posibles y nos entrega dos formas reducidas en las que si la mujer manifiesta cualquier deseo sexual (natural y sano en todo ser vivo) entonces es una puta. De esa forma todas las chicas que aparecen en los videos se convierten automáticamente en putas para el imaginario colectivo y con la edición esquizofrénica de esos videos se desnaturaliza a la mujer, no recuerdo la cara de ninguna de ellas, debe ser que la cámara sólo se fija en sus protuberantes y operados senos y colas y abdómenes más planos que el mío. Se vuelven objetos cuando se les despoja de su identidad y la cámara sólo muestra culos y tetas por doquier, y como el cantante, rapero, reggaetonero, salsero, o lo que sea, tiene acceso ilimitado al cuerpo de esas mujeres. Por supuesto que esas modelos son libres de hacer lo que consideren que está bien con su vida y si su opción es ser modelo está bien, sin embargo, hay que evaluar cuáles son los criterios con los que deciden convertirse en las mujeres que todos desean, condenando además al resto de mujeres que no cumplan con los estereotipos de belleza que nos enseñan a apreciar esos videos independientemente del género que los emita. Al final TODOS SE HAN CONVERTIDO EN COSAS MÁS O MENOS PARECIDAS.
Por otro lado está el sistema económico y su publicidad. La televisión nos vende TODO con la figura de la mujer desnuda o en los quehaceres del hogar. Nos venden la imagen femenina como una masa de carne que debe estar en “perfectas condiciones” o de lo contrario es desechada. No es gratuito que AXE sólo muestre mujeres “que están buenas” dispuestas a caer rendidas en los brazos de hombres que usan su marca (a mí con que el desodorante me quite el mal olor me basta). O que ningún hombre aparezca contándonos sobre todas las ventajas que tiene Ricostilla o Vanish o Mr. Músculo (que nombre más sugerente, pero deben ser sólo imaginaciones mías). Al capitalismo la imagen de la mujer sumisa le conviene y le nutre. Resulta más atractivo que el jefe del hogar sea el hombre y que la mujer que intente salir del canon establecido sea de inmediato señalada de puta.
¿Y las mujeres? ¿Qué opinan de todo esto? La mayoría lo ven como normal, por todo lado vemos que “Sin tetas no hay paraíso” y que la imagen de la mujer se reduce a satisfacer las erecciones cotidianas de macho alfa de la manada. La industria del porno también gira en torno al placer masculino generalmente a costa del sufrimiento femenino y también vemos cuando hay una mujer victima de violación que suelen culparla: “no debiste salir con ese escote”, “¿por qué usas mini faldas?” como si eso le diera derecho a los hombres de abusar de las mujeres.
Repito, tranquilos, la culpa no es del rap. Pero tampoco es culpa del reggaetón. Es culpa del imaginario que tenemos en la cabeza en el que las mujeres son débiles y poco hábiles en ciertos casos, lo que me lleva a cuestionarme sobre algo más: El hip hop “femenino”.
¿Por qué se le da la distinción de Hip Hop Femenino? Veo en redes sociales a muchas chicas diciendo “Apoya el rap femenino” y a mí me gusta armarles el debate: y ¿por qué debo apoyarlo? ¿Sólo por ser femenino? ¿Que el rap sea hecho por una mujer implica necesariamente que es bueno? No lo creo, yo apoyo el Hip Hop porque me gusta, porque es bueno, porque las letras me llenan, pero me niego rotundamente a apoyar el Hip Hop sólo por ser femenino cuando es un rap que también promueve machismo, consumo indiscriminado de drogas, o cuyas letras siempre dicen lo mismo de lo mismo que dicen las canciones hechas por hombres.
Hay mujeres muy hábiles y mejores que muchos hombres juntos en el rap. A mí me gusta la música que hace Lucía Vargas, me gusta el rap que hace Keny Arkana, me gusta el rap que hacen las chicas de Actitud María Marta, pero no porque sean mujeres sino porque su mensaje político, social, de transformación estructural me llega y me siento identificado con sus luchas alimentarias, de género, sociales, entre otras. Yo no soy mujer y no puedo entender la sumisión de algunas, como a veces tampoco comprendo la revolución de otras. Simplemente no puedo porque no vivo su realidad, pero trato de identificarme con sus luchas porque considero que son justas. Que a la mujer se le reconozca socialmente y se le repare integralmente como una obligación histórica del Estado es lo mínimo, no es un favor que exigen las mujeres, es un derecho, y considero que ninguno de nosotros, hombres, que considere que es justo lo que exigen porque son seres inteligentes, capaces, fuertes, valientes, etc. debe quedarse pasivo. Esa lucha no es exclusivamente de las mujeres, el cambio también está en nosotros y en dejar de ver a la mujer como una propiedad y como un objeto.
La propuesta para las chicas es a que se emancipen, a que lean, a que estudien los problemas de su género, a que se enteren de que el primer derecho compartido por la mujer en occidente fue el derecho a morir en la guillotina, a que entiendan que su cuerpo es de ustedes, que su sexualidad está bien, que su menstruación está bien, que sobre su cuerpo deciden ustedes mismas y no sus papás, novios, esposos, amantes, curas, pastores, profesores, etc. Mi propuesta es a que escuchen a mujeres raperas como las que nombré, a que lean a mujeres como Ángela Davis o Frida Khalo, a que vean películas dirigidas por mujeres como Gavras y entiendan muchas formas femeninas de ver el mundo, y comprendan que ustedes están en capacidad absoluta de romper con los estereotipos alrededor de la mujer y de hacer lo que consideren que está bien con su cuerpo, libremente.
La propuesta para los hombres es a dejar de echarles la culpa a otros, no es culpa del rap o del reggaetón y señalar a la iglesia o al modelo económico como culpables no puede ser el pretexto para perpetuar la violencia (física o simbólica) contra las mujeres. La invitación es a indignarnos con cada feminicidio, a indignarnos con cada violación y a entender que una mujer NUNCA es culpable de algo así. No hay celos, ni borracheras, ni géneros musicales, ni nada justificable para violar o maltratar a una mujer. A nuestras mujeres debemos respetarlas e identificarnos con sus luchas como ellas históricamente se han identificado con las luchas de los hombres para hacer de éste un lugar donde quepan muchos mundos.

Columnista HHC Camilo Cely V. – CeeBoneCee de Ghetto Souls

HipHopColombia.com

1. Hay feministas que lo defienden en su ritmo y su manera de bailarlo y lo justifican en el hecho de que ellas también sienten placer al bailarlo haciendo uso autónomo de su cuerpo y su libertad, así que no controvertiré esta posición y me centraré en las letras.
*Si quieren profundizar sobre el tema de género les recomiendo este articulo del que tomé prestadas algunas ideas: http://acapulco70.com/mis-tetas-y-yo/

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HHC

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